La función del lenguaje en la frase “casa zabala, la que regala cuando vende” está profundamente arraigada en la poética.
Esta frase emplea técnicas poéticas para crear una sensación de paradoja e ironía. Refuerza la idea de "regalar" con el acto de vender, que normalmente se asocia con ganar o intercambiar por un precio.
Esta contradicción evoca una sensación de misterio e intriga, involucrando la imaginación del lector y animándolo a profundizar en el significado subyacente.
Además, el uso de imágenes evocadoras como "casa zabala" añade una capa de viveza al lenguaje. Entonces, la frase cumple el propósito de elevar la experiencia poética.