la novela renacentista tiende a ser más idealista y clásica, enfocándose en la armonía y la razón, la novela barroca española se inclina hacia una representación más compleja y contradictoria de la realidad, con un estilo literario más ornamentado y un tono a menudo pesimista. Ambos periodos, sin embargo, contribuyen de manera significativa a la riqueza y diversidad de la literatura española.