Answer:
La belleza es el reflejo de tu autoestima, y cuando te sientes
bien y te quieres, eres capaz de descubrir toda la belleza
del universo y cómo esta se despliega y fluye a tu alrededor. Precisamente porque te amas, te sientes bien,
y porque te sientes bien, tus ojos son sensibles a las
maravillas de la creación, y te fascinas con el milagro de
la belleza. Eres capaz de sentirla en todo: en la luz que
entra a través de la ventana, en las flores, en el canto de
los pájaros, en la sonrisa de tu hija, en los edificios de tu
ciudad, en el libro que estás leyendo, en el trabajo bien
hecho, en los pequeños detalles cotidianos o en cómo te
recibe tu perro cuando llegas a casa.
La belleza solo existe porque tú la llevas dentro. Decía
Ericson que la belleza es una de las pocas cosas que
conmueve el corazón de los hombres, y tal vez sea
verdad, pero para eso ya debe estar en tu corazón. La
percepción y reconocimiento de la belleza hace que
cambie tu frecuencia emocional. Cuando estás ante un
acontecimiento que expresa su belleza, te sientes de una
manera diferente, porque la belleza hace que te sientas
bien, te devuelve la dignidad y el valor que siempre te
han correspondido, y es imposible sentirse mal y apreciarla en todo su esplendor. Se sabe, por ejemplo, que las
personas con una autoestima baja son menos sensibles
a la belleza; están prisioneras de quejas y críticas, y eso
les impide contemplar toda la belleza que existe a su alrededor. Toda esa belleza está ahí, siempre ha estado ahí,
cubierta bajo el velo de la ignorancia o el sufrimiento, y
solamente tú puedes descubrirla si aceptas su existencia,
y cuando lo haces, la realidad se transforma, porque
previamente te has transformado tú.